domingo, 17 de junio de 2012

Miradas

El hombre permanecía sentado a la mesa observando el lugar donde estaba. Hacia su derecha, un sillón muy confortable y, enfrentado, un placard que a su lado tiene una biblioteca angosta de seis estantes donde están posadas las más bellas obras que se distinguen por su género. Le sigue un ventanal que se comunica con un patio pequeño y un jardín mediano lleno de flores y pasto inglés. Hacia su izquierda se encuentra el baño. Enfrentado a él, está la cocina, la mesada y la heladera. Luego sigue la puerta de salida o entrada. Los pisos son blancos, las paredes también lo son. Los muebles,  de madera estilo roble, dan un cálido estar. Es un lugar muy silencioso y luminoso. Pero, lo más impactante es el cuadro ubicado unos cuantos centímetros más arriba del sillón, su imagen es tan real que yo sólo escribo lo que el hombre observa.

7 comentarios:

David C. dijo...

Que detallista en unas líneas.
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fus dijo...

Genial tu composiciòn y tu relato. Enhorabuena.

un abrazo

fus

Eleonora Beatrice dijo...

Querido Fus: muchas gracias por tus palabras.
Mi más afectuoso cariño para vos.
Eleonora.

Pedro Sánchez Negreira dijo...

No sé por qué pero a mi me resulta algo perturbador este micro, Eleonora.

Buen trabajo.

Un abrazo,

Humberto Dib dijo...

Concuerdo con Pedro, es un relato perturbador, un caso de observador observado. Uno no sabe desde dónde viene la mirada.
Bien logrado.
Un beso.
HD

Autor Confeso dijo...

Hacía mucho que no venía por aquí, tienes una historias muy particulares, un estilo extraño, pero que atrae.

Un saludo.
Autor

Guada dijo...

Interesante!

Guada