viernes, 28 de octubre de 2011

El Observador

Hoy estabas elegante, Ignacio acepta el cumplido. Sigue su camino, fue un día largo, ahora es de noche. Habían pasado quince horas desde la mañana. Se encontraba en su casa, como todas las madrugadas, intentando hallar al místico, pero sucedió lo mismo de siempre, no pudo verlo. Sus casi treinta años habían estado guiados por este ser, pues le decía qué pensar y cómo proceder. Ignacio le consultaba todo, ya que con su padre mucho no podía contar, y su madre nunca sabía nada. Su identidad estaba construida -prácticamente- por esas palabras que sólo habitaban en sus pensamientos. En muchas circunstancias creyó estar loco, pero no se trataba de eso.

Ya cansado de esta situación, hizo algo diferente, en vez de esperarlo decidió resolver la incógnita; recabó la mayor cantidad de datos que recordaba de los encuentros y notó que todos tenían un denominador común, los pensamientos surgían de su mente no venían a ella, fue entonces que descubrió que esas palabras no eran más que su conciencia funcionando como el observador. Si… Ignacio, también, era el observador.

Insólito, tanto tiempo de búsqueda por algo tan simple de comprender.

17 comentarios:

Adriana Alba dijo...

Eleonora, felicitaciones por el relato...el observador y lo observado dentro de la mente de Ignacio.

En ocasiones buscamos tanto....apelamos a tantos falsos profetas...

Vengo del blog de Humberto.

Cariños.

Pluma Roja dijo...

Vengo del blog de Humberto, felicitaciones por tu cuento el Observador que se observa.

Te sigo.

Juan Ojeda dijo...

Yo vengo del mismo sitio, un gusto pasar, te sigo de ahora en más.

El micro me gustó, creo que de algún modo explica el proceso creativo; la sublimación supone un suceso similar, ir afuera desde adentro, externalizar en la médula.

Un fuerte abrazo.

Sabrina dijo...

Vengo del blog de Humberto. Me parece una gran idea que comiences a escribir, hay que sacar el artista que tenemos dentro.
Un beso.
Sabri

fus dijo...

Vengo del blog de Humberto, soy bloguero gracias a èl, fuè la primera persona que me ayudò a entender el mundo del blog.Creo que has tenido un buen padrino.
Me ha gustado tu micro y como consigues un final explèndido.
Me quedarè por aquì con tu permiso para seguirte.
un fuerte abrazo

fus

pd.si tienes tiempo te invito a que pases por mi blog

la MaLquEridA dijo...

Tienes un gran maestro en los microrelatos, te felicito.



Saludos.

Stefania dijo...

Un relato que hace pensar donde buscamos nuestros consejos, me gustó. Qué gran maestro tienes!!
Besos.
Stefi

Laira dijo...

Es un texto triste, una persona sin ningún apoyo emocional que se refugia en sí mismo, busca su lado místico y se responde solo.
Al menos así lo entendí, espero no ofender si no era así o tu intención era otra.
1 beso enorme!
PD: tienes una muy buena publicidad. Ojalá me difundieran así (es envidia sana).
¡1 beso enorme! ¡Bienvenida!
Si quieres pásate por mi blog y opina, siempre me gustará encontrarte por allí.
http://lairaconira.blogspot.com/

uxue dijo...

Interesante relato, me ha gustado mucho.
Te sigo leyendo.
Un saludo

xixe dijo...

Encontré este blog a través de Humberto Dib y me pareció interesante. Quiero seguir visitándolo. Saludos.

laindefensiónaprendida dijo...

Bueno, lo mismo, me ha gustado, estilo "Relato breve" y substancioso.
Te deseo mucha suerte y, de paso, te invito a mi blog, que también es bastante nuevo: www.laindefensionaprendida.blogspot.com.
Nos leemos.
Un beso

Luciana dijo...

Hola, como todos, jaja, vine por Humberto.
Me ha gustaso tu texto, creo que muchas veces nos pasa de no saber de donde vienen los consejos, si de adentro o de afuera.

Te digo con sinceridad que despiertas una gran envidia sana, tener a Humberto como maestro es invalorable. Uno de los mejores escritores del mundo de los blogs!

Un saludo. Lu

Dora Ku dijo...

Beatrice: Alguien nos observa dentro de nosotros mismos, lo malo es que no siempre es benigno.
Saludos, sé que teniendo tan buen maestro tus letras serán inolvidables.
Afectuosamente: Doña Ku

Lapislazuli dijo...

Vengo del blog de HD, me gusto este relato, me quede pensando que bueno seria tener quien nos diga que hacer. Un abrazo

María dijo...

Descubro tu blog y me quedo entre tus letras.

Un beso.

María dijo...

Muchas gracias, por devolverme la visita, eres muy amable, y por supuesto, yo también te seguiré desde hoy.

Un beso.

David C. dijo...

Un cuento bien coaching. me gusta.